miércoles, 23 de marzo de 2011

CARTA DE COLORES – WORK IN PROGRESS



Poder reproducir un color de una manera sencilla es una tarea imprescindible a la hora de diseñar una pieza. Llega un momento en el que o bien te decantas por los colores que vienen de fábrica, y por lo tanto tus trabajos se convierten en algo previsible, monótono y vulgar, o bien buscas la manera de crear tu propia paleta cromática.


Este es por ahora uno de mis proyectos que empieza a tomar forma. En este momento ya tengo hecha en arcilla la carta de colores de Kato. 155 tonos fácilmente reproducibles, en los que se juega con los tintes y las sombras.


El siguiente paso vendrá dado por la confección de otros muestrarios: mezcla de primarios entre sí, paleta de neutros, combinaciones de metálicos… Un arduo trabajo que a la larga, no sólo facilita el proceso creativo, sino que le confiere a los diseños un toque de personalidad y distinción.



Os animo a que 'perdáis' el tiempo con los colores.

Muestrario de colores terminado - Como collar también es interesante.

martes, 22 de marzo de 2011

OS PRESENTO MI NUEVO HORNO



Aquellos que lean esta entrada y no trabajen con arcilla polimérica pensarán que me he vuelto loca, dedicándole un artículo a un objeto tan cotidiano como este. Pero aquellos que vivimos este material como una pasión conocemos la importancia de un buen curado.

Desgraciadamente, no existe un horno pensado para la arcilla, así que nos toca ir buscando y buscando hasta encontrar el menos malo, aquel que no varíe la temperatura de manera arbitraria, o que realmente caliente a la temperatura que marca el termostato.


Pues bien, después de cuatro meses de uso intensivo de este aparato, puedo decir que he encontrado 'mi horno'. ¿Ventajas?:


En primer lugar y posiblemente la más importante: la temperatura que marca el termostato es la temperatura real dentro del horno.
Segunda: no se producen variaciones de temperatura durante la cocción.
Tercera: en seis minutos el horno está precalentado.
Cuarta: Al ser una cubeta de cristal se limpia muy fácilmente.
Quinta: Tiene varias velocidades de cocción, lo que permite que variar el volumen de aire en el interior. Esto es perfecto cuando cocemos arcilla líquida.
Sexta: es bastante pequeño, lo que lo hace portátil de verdad.


Podría seguir hablando de sus ventajas, pero creo que esto ya es una buena muestra.

Como todo no van a ser excelencias, también tengo una pega, quizás la mayor de todas, y es que el horno no tiene marca, fue un regalo que vino con una batería de cocina, así que si algún día se rompe no sé dónde voy a poder encontrarlo.


He visto anunciados en televisión algunos modelos parecidos, será cuestión de probar y asegurarse de que no se trata de un ejemplo aislado, sino que este tipo de horno es casi perfecto para la arcilla.

lunes, 21 de marzo de 2011

MISE EN ABÎME


Llevaba mucho tiempo esperando que hicieran su presentación oficial en internet. Mise en Abîme (figura retórica que consiste en imbricar una narración dentro de otra, un cuadro dentro de otro...). Y por fin ha llegado.

Mise en Abîme es la nueva formación musical de grandes amigos, que dan un giro de 180º a su trayectoria musical, para investigar nuevos sonidos. Esperemos que tengan mucho éxito.