sábado, 12 de diciembre de 2015

¿PUEDEN SER LOS ÁRBOLES DE COLOR NEGRO?

- Mamá, ¿los árboles pueden ser negros?
- Yo creo que sí, ¿por qué me lo preguntas?
- Porque hoy he coloreado unos árboles de color negro y la maestra me ha dicho que estaba mal porque tenía que colorear el tronco marrón y la copa verde.
- ¿Y tú que has hecho?
- Pues le he dicho que por la noche los árboles se ven de color negro y que por eso los he coloreado así.
- ¿Y qué ha pasado después?
- Pues que me ha dicho que el árbol había que pintarlo usando el color marrón y el color verde.
- ¿Y se te ocurre alguna otra situación en la que un árbol pueda verse de color negro?
- Sí, si está quemado por el fuego, si se mancha de petróleo, cuando se muere, si el árbol hubiera sido invadido por hormigas negras…

Tres años después, a mi pregunta ¿puede ser un árbol de color negro? Sólo queda una respuesta:

- Sí, en la oscuridad.

Sólo han hecho falta tres años para que un niño haya olvidado tres de las razones que dio para justificar el color que había elegido para hacer su trabajo. Si lo pasamos a números nos damos cuenta que la pérdida es del 75%

Aunque la realidad es que si le damos a ese mismo niño un dibujo con la silueta de un árbol no dudará cuáles son los colores que ha de elegir. Claramente serán el marrón y el verde.

Lo que os escribo aquí puede parecer una tontería. Incluso sonar fuera de lugar pero no lo es. Nuestro sistema educativo se encarga de matar nuestra creatividad desde bien pequeñitos.

El mensaje está bien claro: ‘Sólo hay una forma de pensar válida y es la mía. Y por supuesto no se te ocurra cuestionar. Acata las normas establecidas.’

Dentro de unos años tendremos adultos muy bien formados, que serán incapaces de superar cualquier situación que se salga de lo establecido. Porque la creatividad, lejos de ser algo que se circunscribe al ámbito artístico, está presente en cada una de los ámbitos de nuestra vida. En cada una de nuestras tomas de decisiones. En nuestras relaciones laborales o en aquellas que surgen con la familia o con los amigos.

Nuestras escuelas siguen empeñadas en afrontar la educación sólo desde el desarrollo del pensamiento convergente, olvidando, incluso denostando, el pensamiento divergente.

No estoy diciendo con ello que debamos olvidar el desarrollo de ese tipo de pensamiento, sino que tenemos la obligación, con nuestros hijos y con nosotros de trabajar esos dos tipos de pensamientos. Juntos de la mano y apoyándose el uno en el otro.

Sólo así conseguiremos adultos libres.

¿Cuántos de vosotros habríais dicho que el árbol no puede ser negro?

¿Cuántas posibilidades se os habrían ocurrido para justificar que el árbol fuera de color negro?

Os recomiendo que veáis estos videos de Ken Robinson. Son varias charlas que impartió en TED (que es una organización sin fines de lucro dedicada a las "Ideas dignas de difundir" (Ideas worth spreading).

¿Matan las escuelas la creatividad? 



Cómo escapar del valle de la muerte de la educación



¡A iniciar la revolución del aprendizaje!



Cambiando Paradigmas sociales. La Educación


2 comentarios:

Silvana Barbá dijo...

Que interesante!
Me gusta haber dicho siii, sin dudar!

Ana Belchí dijo...

Gracias Silvana. Es emocionante darse cuenta de que vemos esa posibilidad.

Besos
Ana